16. Al Norte de Gondwana

Hace unos 510 millones de años, la región de la actual ría de Ribadeo era un fondo marino de escasa profundidad situado al norte de un gran continente conocido como Gondwana. El clima seguía siendo más cálido que el de nuestros días, y en las aguas de aquel mar somero nadaban medusas, mientras que por sus fondos se desplazaban trilobites, equinodermos (holoturias), gusanos, braquiópodos y otros moluscos. La vida sólo ocupaba aún el mar, con la excepción de algunos musgos que comenzaban a aventurarse en tierras húmedas.

En los fondos de aquel mar somero se encontraba una de las numerosas cuencas sedimentarias presentes en las costas del norte de Gondwana. A medida que los sedimentos se iban acumulando en esta cuenca la presión debida al peso de los mismos se hacía cada vez mayor. Por ello, las partículas que iban quedando más profundas se veían sometidas a tales presiones que el agua que se interponía entre las mismas fue expulsada, de forma que éstas se comenzaron a cementar unas con otras. Así se originaron las cuarcitas, las areniscas y las pizarras presentes en la zona. Durante millones de años se continuaron acumulando y compactando arenas y arcillas de sílice en aquella fosa tectónica subacuática. También fueron a parar allí sedimentos procedentes de la erosión de rocas volcánicas. La ausencia de grandes terremotos y turbulencias geológicas permitió constituir una formación de sedimentos compactados muy gruesa, que llegó a alcanzar más de 4.500 m de espesor. Esta gruesa formación sedimentaria es conocida como Serie de los Cabos.

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

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