22. La Vida Animal

La abundancia de materia orgánica pone en marcha las redes tróficas, que comienzan con el plancton y los invertebrados filtradores, sustento a su vez de peces y aves. Pese a la abundancia de alimento, para la fauna no es un medio fácil debido a las fluctuaciones de salinidad, exposición al aire o sumersión.

En las rasas fangosas viven fundamentalmente gusanos y moluscos filtradores. La mayor parte de estos últimos son bivalvos. Los más conocidos y abundantes en la ría son los berberechos (Cerastoderma edule), la almeja fina (Ruditapes decussatus), la almeja babosa (Venerupis pullastra), la almeja dorada o chirla (Venerupis aureus), la almeja vieja (Venus verrucosa), la almeja de perro o cadela (Scrobicularia plana) y la tallerina (Angulus tenuis). En zonas más arenosas se entierran (Gari fervensis), las coquinas (Tellina tenuis), la navaja longueirón (Solen marginatus) y el muergo (Ensis siliqua). Otros bivalvos como la ostra plana (Ostrea edulis) precisan sustratos rocoso. También los mejillones común (Mytilus edulis) y rubio (M. galloprovincialis) se fijan a las rocas que afloran en las riberas de la ría o base de los acantilados del estuario interno. Entre los moluscos gasterópodos abunda (Bittium reticulatum). Más pequeños aún son (Hydrobia ulvae) y (Rissoa parva). Ambas especies pueden encontrarse en los limos cubiertos por Zostera noltii. En los acantilados del estuario se aferran lapas (Patella spp.) y el bígaro común (Littorina littorea). En pequeñas pozas de bajamar pueden encontrarse moluscos como la liebre de mar negra (Aplysia fasciata). Los restos de las conchas de todos estos moluscos gasterópodos y bivalvos se acumulan en enormes cantidades en las orillas de las playas fangosas. En cuanto a los crustáceos, en los extensos fangales con Zostera y algas al sur de El Puntal, abundan los pequeños anfípodos (Microdeutopus gryllotalpa) y las pulgas de agua (Gammarus locusta). En cualquier zona del estuario, entre Ribadeo y Vegadeo, encontraremos pulgas de mar (Talitrus saltator) y saltones (Chaetogammarus marinus). Los cangrejos comunes (Carcinus maenas) resultan fáciles de ver en los fangos cerca de los taludes y escarpes, pues allí suelen excavar sus refugios. También se ocultan en zonas con rocas o piedras acumuladas.
 

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

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