5. Chullera

El final del trayecto es un paseo por un cabo rocoso, Punta Chullera, conformado por pequeñas calas y acantilados bajos transitables a pié. Esta formación rocosa es de especial interés paisajístico y riqueza ecológica, y está recogida en el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia. Ha sido un lugar muy relacionado históricamente con la vigilancia de la costa y todavía se conservan los restos de dos torres, una de época nazarí, y otra, más cercana a la costa, del S.XV. La cala de mayor extensión aparece dividida por el arroyo Calataraje, actuando este último de divisoria municipal. Punta Chullera forma un pequeño cabo rocoso de forma circular en el extremo SO del término municipal, con una longitud de 900 m. El entrante de la loma del Negro en el mar produce pequeñas calas y acantilados bajos con abundante roquedo, aflorando en la orilla, a pesar de lo cual es transitable en toda su extensión.

Las formaciones rocosas de arenisca, además, presentan una curiosidad natural. Las estructuras de meteorización y erosión de estas rocas silíceas se denominan taffonis. Un taffoni es una depresión de forma semiesférica, un pequeño hueco de dimensiones centimétricas o decimétricas que suelen estar agrupados en conjuntos. Los más pequeños se denominan alvéolos y suelen encontrarse muy próximos unos a otros formando una estructura denominada “panal de abejas”.

Con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Fundación Biodiversidad​

fb.png