5. Glaciaciones y el nivel del Mar

Desde el Pleistoceno (hace 1,7 millones de años) nuestro planeta ha sufrido sucesivas glaciaciones, posiblemente debidas a cambios climáticos acontecidos por variaciones en la órbita terrestre alrededor del Sol y a cambios en las corrientes oceánicas. Estas épocas alternaron con sus correspondientes fases interglaciares, de clima más benigno y en una de las cuales nos encontramos en la actualidad.

Durante las glaciaciones las temperaturas descendieron y la superficie marina se enfrió. La nieve y el hielo acumulado durante los inviernos no llegaban a derretirse. De este modo se depositaban nuevas capas de hielo y nieve año tras año. Durante el Pleistoceno, el estado dominante era el glacial. Hoy aún quedan dos gruesas capas de hielo, en la Antártida y en Groenlandia. En regiones como la península Ibérica no llegó a existir una cobertura continua y prolongada de hielo salvo en las cordilleras montañosas. Se calcula que más de una tercera parte de la Tierra descansaba bajo una capa de hielo. La cantidad de agua congelada era tan inmensa que el nivel del mar descendió. Durante las fases interglaciares se derretía el hielo con lo que el mar iba recuperando agua y su nivel volvía a ascender progresivamente. Por tanto, vemos como el nivel del mar ha fluctuado alternativamente en los últimos 1,7 millones de años.

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

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