8. Las Mareas

Las mareas son movimientos alternados de ascenso y descenso del nivel del mar que se producen con una periodicidad variable de 12 horas y 25 minutos. En cada día hay, por tanto, dos periodos de algo más de 6 horas durante los que la marea sube de nivel hasta alcanzar su máximo o pleamar, y otros dos periodos similares en los que la marea desciende. Dada su duración, estas mareas se denominan semidiurnas, y son las que afectan a las costas de España. El origen de estas oscilaciones diarias en el nivel del mar es la atracción gravitatoria que sobre las aguas marinas ejerce la Luna, y en menor medida el Sol, junto con fenómenos de inercia asociados a la rotación de nuestro planeta.

La Luna gira alrededor de la Tierra, realizando una vuelta completa en torno a nuestro planeta cada 27 días y 8 horas. Su rotación ejerce una atracción gravitatoria sobre la Tierra que, junto a la ejercida por el Sol, puede elevar entre 25 y 50 cm. algunas zonas de la corteza terrestre. Donde más evidente se hace esa colosal fuerza es sobre los líquidos, debido a su fluidez y movilidad. Las mareas son su principal manifestación. La atracción gravitatoria que la Luna ejerce sobre las aguas marinas produce una elevación en la masa de agua oceánica situada en el lado del planeta que mira a nuestro satélite. Pero además se genera otro abombamiento equivalente en el lado diametralmente opuesto de la Tierra. Este último, paradójicamente, se encuentra en el lugar en el que la atracción gravitatoria de la Luna es mínima. Su explicación guarda relación con las fuerzas debidas a la inercia. Allí, la fuerza de inercia es ligeramente superior a la de atracción gravitatoria lunar. Por ello, el agua oceánica en virtud de esa fuerza de inercia centrífuga tiende a mantener su movimiento en línea recta, como intentando escaparse del planeta hacia el espacio. Hemos analizado la influencia que la Luna ejerce sobre las mareas, pero como apuntábamos al principio de la explicación, también el Sol está implicado, aunque pese a su inmensa masa, su influencia es un tercio de la ejercida por la Luna dada la enorme distancia que nos separa. Con todo, ese tercio adicional de atracción gravitatoria que ejerce el Sol sobre las masas de agua oceánicas no es en absoluto desdeñable, y va a ser responsable de las llamadas mareas vivas y muertas. Cuando el Sol y la Luna se alinean con la Tierra suman sus respectivas fuerzas de atracción gravitatoria. Los “abombamientos” oceánicos se hacen máximos en esos días, por lo que las mareas son de mayor amplitud y se conocen como mareas vivas o sizigias. Dichos alineamientos ocurren en las fases de Luna nueva (la Luna no es visible porque en su rotación alrededor de la Tierra se ha colocado frente al Sol, de forma que cuando nuestro lado del planeta mira “hacia la noche” no está allí nuestro satélite) y en las de Luna llena (cuando la Tierra se interpone en línea recta entre el Sol y la Luna, de forma que en la noche vemos a nuestro satélite frente a nosotros).

Con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica

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